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martes, 26 de marzo de 2013

Iglesia de San Nicolás de los Servitas, la más antigua de Madrid

La Iglesia de San Nicolás de los Servitas aparecía ya, pero con otra advocación, junto a otras parroquias medievales en el Fuero de 1202 para Madrid. Mientras que el resto de iglesias de esa época han desaparecido ( como por ejemplo la de San Juan) o se han rehecho totalmente ( como la de Santiago), la que nos ocupa conserva restos originales, como la famosa torre del s XII, lo que la cataloga como la iglesia más antigua de la ciudad de Madrid. Dicha torre es la pieza de más valor. Responde a un modelo de campanario en estilo románico-mudejar, aunque el cuerpo superior se añadió en el s.XVII. Está formada por tres cuerpos cúbicos y tiene en cada uno de ellos 12 arquerías ( tres por cada lado de la torre) con diferente dibujo según se va ascendiendo. Presenta una decoración mucho más fina y elaborada que la de la torre de San Pedro. El primer cuerpo solo se puede apreciar desde el interior de la iglesia (arcos con tres lóbulos), el segundo ya presenta arcos de cinco lóbulos separados por finas columnas de mármol y el último tiene simples arcos de herradura apoyados en columnitas.

Exterior con torre mudejar y cúpula con linterna de la capilla barroca de San Nicolás
(Foto SIEMA)

Durante ese período histórico Madrid presentaba, al igual que Toledo, una gran población mudéjar, que decoraba siguiendo la técnica árabe de juegos geométricos con el ladrillo, arquerías ciegas, cubiertas de tejas  y alerones sobresalientes. Esos decoradores mudéjares trabajan ahora para los cristianos, con edificios que presentan otra función -como en esta iglesia-. También se puede apreciar la técnica mudéjar toledana en los muros de ladrillo y mampostería de la parte de atrás de la iglesia, mucho más antigua que la fachada de ladrillo y piedra por la que entramos en ella. Desde el exterior contrasta, como se aprecia en la fotografía, las dos cupulitas barrocas con linterna y cubierta de pizarra que cubren las dos grandes capillas del s.XVII situadas a cada lado del ingreso principal.

Intentaremos seguir un recorrido cronológico a lo largo de las diferentes etapas de construcción. De la época medieval destaca el gran arco toral de herradura que comunica la nave con el altar, así como el techo de madera con lacerías mudéjares en los extremos. Está curiosa cubierta de madera está totalmente inclinada, adaptándose a las diferencias del terreno como parte de los cimientos y muros de San Nicolás. Luego presenta una especie de modillones renacentistas de madera que unen la techumbre a las paredes de la iglesia. Del siglo XV es el ábside cubierto por una gran bóveda estrellada y con una puerta de acceso al presbiterio decorada con yeserías de estilo Cisneros. Esta iglesia fue tan importante que aquí se reunía durante el s:XV el cabildo de clérigos que había en la villa de Madrid

Puerta con yeserías estilo Cisneros. Zócalo con decoración reciente.
(Foto SIEMA)

Dentro de los elementos decorativos que encontramos en el ábside está esa puerta de yeserías estilo Cisneros que nos recuerdan a la capilla de San Ildefonso en Alcalá de Henares. Sobre la misma unas pequeñas tallas, de muy buena calidad, como la Immaculada de la escuela de Alonso Cano rodeada por San Pedro y San Pablo( todos del s.XVII). También destaca un crucificado del s.XVI entre esos arcos polilobulados de herradura ciegos puramente decorativos. A la derecha del mismo un oleo sobre tabla de la  Sagrada Familia del s.XVII (muy oscurecida por los barnices oxidados de la pintura). Preside la Capilla Mayor un retablo neoclásico de principios del sXIX con la figura de la Dolorosa de fines del s XVIII, que es la que daba la advocación a la iglesia, antes que llegaran los servitas. Está Dolorosa está inspirada en un cuadro que se halla en la Iglesia de San Marcello de Roma y es de expresión muy al estilo del gran barroco romano. Es de autor desconocido, aunque algunos dicen que pueda corresponder la autoría a Salvador Carmona. La imagen es muy original, con la Virgen sujetando en la mano izquierda un pañuelo para las lágrimas, según sale del sepulcro. Está mirando al cielo y recibiendo el viento del Espíritu Santo que mueve todos los tejidos: velo, manto y vestidos. Sigue la iconografía de los 7 puñales clavados en su corazón, que representan los siete dolores de la Virgen . De la otra pared cuelgan lienzos de temas marianos: una "Immaculada" de escuela madrileña del s.XVII, "La Virgen entregando los hábitos a los siete fundadores de la orden servita" o "La aparición de Jesús y María a San Francisco en la Porciuncula".

Altar mayor con la Virgen de la Soledad
(Foto Esperanza Moreno)

Primer plano de la original Virgen de la Soldedad
(Foto Esperanza Moreno)

Interior con el arco toral y la capilla mayor del s. XV

San Antonio de Padua (Foto SIEMA)

En el interior contrasta el arco toral de herradura gótico separando el ábside del s.XV del resto de las naves y capillas de la iglesia, que sufrió una gran reforma durante el s:XVII. Es entonces cuando se siguen las normas decorativas y de construcción de la arquitectura religiosa madrileña del s.XVII, que es de un estilo muy sobrio: arcos de medio punto entre las naves y pilastras de capitel toscano. Por el lado de la izquierda, donde en la imagen se vislumbra un Sagrado Corazón, se puede apreciar este San Antonio de Padua barroco de gran calidad. También hay un gran lienzo, copia del Tobias de Rafael que se encuentra en el Museo del Prado. En los muros de este lado es donde la iglesia necesita más reforma debido a las humedades. Hay también una capilla con decoración moderna que nos muestra por medio de textos, maquetas y paneles, a situación de San Nicolás en el plano de Texeira, la aparición de la palabra Mairyt árabe por primera vez. Todo ello de manera muy didáctica. 

Durante el s.XVI tenía gran fama la iglesia. Los primeros libros parroquiales de que tenemos constancia son de 1525 y también sabemos que, en 1583 se bautizó aquí Alonso de Ercilla, conquistador de Chile y poeta, que supo transmitir las bellezas de aquella tierra en la obra "La Araucania". A los pies de la iglesia hay una placa que recuerda que estuvo enterrado aquí el arquitecto Juan de Herrera, autor del Monasterio del Escorial (pero solo unos años, mientras se terminaba de construir su panteón en Cantabria). Sobre dos pilares que separan las naves desde esta parte de abajo se colocaron hace poco una estupenda imagen de la Paloma o Soledad, con su corona de metal, los agujeros para el rosario y, como su culto tiene relación con las ánimas del Purgatorio, en el otro pilar hay un pequeño relieve barroco, en talla de madera policromada, que representa las ánimas en el Purgatorio bellamente enmarcado.

Quiero desde aquí agradecer a María, una de las profesionales que siempre nos suele acompañar en las visitas libres, esta bonita imagen, ya que el párroco no nos suele autorizar a sacar fotos del interior. También aprovecho, querido lector, para animarte a recorrer con nosotros, SIEMA, www.siema.es, las distintas maravillas que ofrece Madrid. En agenda solo aparecen aquellas visitas con posibilidad de apuntarse cualquiera, es decir, de manera individual. Ya que el resto son programas cerrados para descubrir y vivir Madrid para profesionales o empresas, pero son muy personales y no aparecen en web. Si estuvieras interesado en cualquier modalidad de programas no dejes de contactarnos. Pero ahora sigamos con el recorrido interior de San Nicolás y su historia.La gran capilla a los pies de la iglesia responde toda ella a una donación de Valeriano Salvatierra, el escultor de cámara de Fernando VII. Habiéndose curado milagrosamente por intercesión de la Virgen Dolorosa decidió esculpir una copia de vestir, esta Dolorosa misionera(1825).Ya que la tenían mucha devoción, tanto él como los miembros de la realeza puesto que ésta era también su iglesia cortesana, donde acudían Fernando VII, sus hermanos y su hija Isabel. Junto a esta imagen podemos ver un conjunto de pinturas y esculturas, como copias en las paredes del Cristo de Burgos y el de Mengs, que era el Cristo que tenía en su alcoba el propio rey Fernando VII, o los bustos de la Dolorosa y las pequeñas esculturas de San José, San Cayetano, San Miguel (todas ellas del s.XVIII)

A los pies de la torre y antes de pasar a la siguiente gran capilla, que es la de San Nicolás, encontramos este Cristo del Consuelo, que proviene de la antigua Iglesia de San Salvador, que fue demolida a mitad del sXIX. Es una buena talla barroca dotada de gran expresividad.
La capilla dedicada a San Nicolás presenta un retablo con una talla moderna del santo, del valenciano Vicente Tamaret (1949) Aunque se le llama San Nicolás de Bari, este santo obispo de Mira (Turquía) la verdad es que nunca pisó tierra italiana en vida. Son unos pescadores de Bari los que trasladaron sus reliquias a esta ciudad del Sur de Italia cuando los musulmanes se extendieron por el Asia Menor. Después edificarían en esa ciudad italiana su gran basílica románica. Era un santo ya en vida con mucha fama de milagrero (protegía de los naufragios, enfermedades y  problemas económicos). Por eso la iconografía le suele representar con las tres bolsas de monedas u oro en la mano(con las que dotó a tres jóvenes pobres cuyo padre iba a prostituir por no tener dinero para dote y casarlas) y el cubo con tres niñitos abajo ( a los que resucitó después de presentarle su carne en salmuera un mal posadero). Ambos son dos de sus milagros más famosos. San Nicolás era tan generoso que dió lugar al origen de la tradición de Santa Claus, ya que durante la Navidad San Nicolás regalaba muchos presentes a los niños pobres, siempre pensando que el mejor regalo de esos días era el nacimiento del Niño Jesús.  Durante el s.XX y, más en estos tiempos de crisis, se sigue acudiendo a su intercesión para remedio de los males económicos. A los lados de esa imagen aparecen dos esculturas. un Ecce Homo de Nicolás de Bussy y un "San Juan Neponuceno" (mártir del secreto de confesión)

Uno de los modernos relieves enmarcados recientemente añadidos es este que representa a "San Peregrin Laziosi", patrono de Forli en Italia y que también es patrono de los enfermos de cáncer. Este relieve del s XX lo muestra lleno de llagas e invadido por el cáncer en el momento en que Cristo desciende de la cruz y lo cura tocándolo con su mano. 
La portada monumental por la que accedemos a la iglesia de San Nicolás es del sXVIII, dicen que la autoría es de Pedro de Ribera, con sus típicos frontones partidos, baquetones, guirnaldas y  movimientos y claroscuros propios de su barroquismo. Es maravillosa la talla en relieve sobresaliente de San Nicolás, que parece un ser vivo que se quiere salir de su marco arquitectónico en forma de medallón. Ese busto lo esculpió Salvador Carmona. Conviene saber que en 1806, poco antes de la invasión napoleónica, esta iglesia amenazaba ruina y se decidió vaciarla totalmente de decoración. También fue alamacén y las tropas francesas ocuparon su interior. En 1825, reinando Fernando VII los servitas se hicieron cargo de ella y se esmeraron en mantener el culto y la decoración. Muy cerca de este monumento encontramos dos sitios con encanto, Fuentes y Bonetillo uno y el otro Chocolala belga. El curioso nombre del primero se debe al desnivel del local, por un lado da a la calle Bonetillo y, por otro, donde tiene la entrada, a la calle Fuentes.

En esta parte de abajo se accede a la zona de eventos y gastronomía que lleva Maki. Eran casas del sXVIII, con sus bóvedas y arcos de ladrillo ( que todavía se aprecian en la fotografía). Su dueña, Maki, lleva más de treinta años dedicada al mundo de la cocina y abrió este local hace siete años. En sus entrañables salones se pueden dar clases de cocina, organizar reuniones de empresa, cenas privadas. También se puede asistir a conferencias sobre cocina y salud. ¡ Qué iniciativa tan buena!. Justo en esa misma calle de Bonetillo nº 1 está la Chocolala belga, que lleva abierta unos cuatro años y medio con gran éxito. El negocio está regentado por el belga Paul Bossier y su mujer, que son quienes se encargan de elaborar los diversos chocolates de manera artesana. Da gusto entrar y ver en un mismo el proceso de fabricación ( a través de cristaleras donde se ven la fundición del cacao, los moldes, el añadir frutos secos, fruta confitada), el empaquetado y la venta. ¡ Que cantidad de exquisiteces de cacao en una zona tan pequeña!: tabletas- negro, con leche o blanco y con o sin piñones, avellanas, almedras, chile.-, bombones, trufas- de cacao, coco, café o champagne), huevos. El rico cacao proviene de Costa de Márfil y también hay cacao ecológico de Santo Domingo. Paul, ya sabemos donde comprar los huevos de Pascua, bombones  y chocolates navideños. Con unas sabrosas imágenes de la chocolatería me despido.

Maribel Piqueras



lunes, 18 de marzo de 2013

Edificio de la Real Compañía Asturiana de Minas

Siguiendo por los rincones desconocidos en torno a la famosa Plaza de España propongo hoy la visita a la Real Compañía Asturiana de Minas. Su creación data de 1833. Se la llamó entonces Real Compañía Asturiana de Minas del Carbón, ya que se dedicaba a la explotación de yacimientos de hulla cerca de la localidad de Avilés. Después invertiría en el cinc y pondría en sus cubiertas este material. Como en muchas fases del  proceso de desarrollo industrial español a lo largo del s.XIX se recurrió también aquí al capital extranjero. Así que, aunque el origen y capital era belga, la gestión corría a cargo del Gobierno español. Entonces se daba mucha importancia a todo lo referente a Industria y Fomento, por eso durante la Restauración monárquica se realizaron edificios muy solemnes y con elegante decoración que sirvieron para enfatizar ese desarrollo industrial: a modo de ejemplo estarían el llamado Palacio de Fomento, la Escuela de Minas o los edificios del Parque del Retiro. Este que nos ocupa se incluye dentro de esa temática.

Tanto el diseño del proyecto como su posterior ejecución se lo debemos al arquitecto Manuel Martínez Ángel, que era Delegado de la Compañía, además de profesor de la Escuela de Arquitectura y decano del Colegio Oficial de Arquitectos. Trabajó en este impresionante edificio entre 1895 y 1899, con la peculiaridad de que es un edificio industrial de más de 4000 metros cuadrados, pero con apariencia de palacete francés, sobre todo si miramos a los tres torreones. Se adapta a la forma en ángulo del terreno y dispone dos naves laterales y dentro, un enorme almacén. En la fachada sobresalen los torreones con bóveda de casco y ojos de buey muy decorados, siendo el de la puerta principal el más esbelto y decorado. 



En las imágenes cedidas por Pituca se puede apreciar la decoración de la torre principal, justo en el chaflán y,por último la de una de las torres más pequeñas. También podemos ver como se divide la fachada en tres partes. Unos bajos muy desarrollados, cubiertos de sillares de granito, con amplios ventanales a base de arcos de medio punto que dan a la calle y estupendos enrejados de hierro. A través de esos ventanales se puede ver la nave y dependencias usadas como almacén, con estructuras modernistas de hierro y cristal, la escalera en curva, las finas columnas de hierro pintadas de color claro. Todo este interior de fina decoración para uso industrial lo muestra la siguiente imagen:

Luego tenemos la parte central de la fachada, ocupada por los pisos principales, donde se juega con trozos de muro liso de ladrillo rojo y otros cubiertos con piedra blanca. Las molduras y decoración escultórica dentro de un estilo alfonsino también se realiza en blanco con decoración floral, geométrica o con figuras humanas. Curiosamente, las bases de los balcones del primer piso llevan molduras que simulan ruedas de engranajes industriales.El torreón donde se abre la gran puerta principal es el más impactante, no hay en él hueco que no esté decorado con relieves, además de la puerta de madera original y las cristaleras de hierro de las balconadas. Por él se accede a la escalera monumental de acceso a los pisos superiores. Hay que recordar que aquí se situaban las oficinas de la Compañía y las viviendas de los delegados, como la del propio arquitecto Mártinez Ángel. Así pues sorprende el interior suntuoso, con buenas maderas en los parquets, vidrieras, molduras de estuco y pinturas en las paredes y techos. La escalera de acceso está realizada en mármol e hierro calado blanco y, al fondo, se puede apreciar en la siguiente imagen las vidrieras de la casa Maumejean(1899)

La belleza del edificio llamó la atención del crítico de arte y académico Elías Tormo, quien residió aquí muchos años, como lo indica la placa de fuera. También Casa Decor aprovechó la arquitectura de la Real Compañía Asturiana de Minas para celebrar su 20 aniversario en el 2012 en este edificio. Gracias a ello pudimos disfrutar como nunca de los espléndidos interiores y mostraros ahora las siguientes fotografías también de Pituca, a quien agradezco su labor impagable. Porque es difícil acceder a su interior, salvo que haya alguna exposición.
Vista desde uno de los balcones interiores, junto a una bañera de Casa Decor
Zona de la cafetería donde se aprecian las arcadas con el trabajo de hierro de los bajos
Imagen de la techumbre que cubre la escalera principal
Parquet original y balconcito de la planta principal
Ventana original pintada de blanco y curiosa manera de colgar las plantas en Casa Decor

El edificio está situado en un entorno privilegiado, en una de las esquinas de la Plaza España, justo frente a los jardines de Sabatini y pegado al Senado. Se puede ver la propia Plaza de España, el Palacio Real y dos de los edificios emblemáticos de la modernidad franquista, como la Torre de Madrid o el edificio España. Desde las grandes cubiertas de la Real Compañía Asturiana de Minas sacamos estas estupendas vistas:



Obsérvese la ornamentación de una de las ventanas de la Compañía de cerca. 

Este estilo afrancesado nos lleva de la mano a otro edificio, un poco posterior en el tiempo que es el negocio con encanto sobre el que querría hablar en este blog. Me refiero al Club Allard . El Club Allard se localiza en el famoso Edificio Gallardo, justo en la otra esquina donde está la Real Compañía de Minas. Este Edificio Gallardo debe su nombre a las hermanas que lo encargaron, Asunción y Esperanza Gallardo. Lo construyó el arquitecto Federico Arias Rey, entre 1909-1914, dentro de un estilo modernista francés. Todo él está repleto de molduras blancas en espiral, curvas o con formas naturales que van subiendo por las fachadas y ventanales. Contrasta la luminosidad blanca con la pizarra de las cubiertas. Dentro del edificio Gallardo está el Club Allard, inaugurado en 1998 como club privado, pero que desde el 2007 está abierto al gran público. Concretamente se entra por c/ Ferraz nº 2. Desde el 2002 trabaja en él el chef alavés Diego Guerrero, y ya consta con estrellas michelín. Dentro de unos espacios minimalistas muy acogedores en tonos claros se puede disfrutar de una cocina de gran calidad, con un trato excelente y con una presentación insuperable de los platos, verdadero arte, como se pueden apreciar en estas imágenes cedidas por Consuelo:
Presentado cubierto por una urna de cristal consigue transportarnos a los olores del bosque
Nemo
Huevo con texturas y sabores de diferentes chocolates, en la siguiente foto aparece abierto