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jueves, 23 de mayo de 2013

Iglesia de las Maravillas y Plaza del Dos de Mayo

Vamos a hacer un pequeño homenaje con este blog a la Iglesia de las Maravillas ya que en este año se celebra el IV Centenario de la fundación del beaterio que dió origen a la iglesia. Se sitúa la iglesia junto a la famosa Plaza del Dos de Mayo. Haciendo un poco de historia os diré que el arco conmemorativo de ladrillo que ocupa el centro de la plaza es lo único que queda del majestuoso Palacio de Monteleón, construído en 1690 por Jerónimo Churriguera para servir de residencia a los marqueses del Valle, o Duques de Monteleón y Terranova (eran nietos de Hernán Cortés, quien ostentó el primer título de Marqués del Valle). Sus inquilinos ocuparon importantes puestos en relación a la corona española. Por ejemplo, la duquesa de Monteleón ejerció como camarera mayor de MªLuisa de Orleans, la primera mujer de Carlos II. También se alojaron en él la reina Isabel de Farnesio, viuda ya de Felipe V, y su hijo, el infante D. Luís. Pero esas portadas barrocas de piedra esculpidas por Churrigera, así como los muros de ladrillo y las cubiertas de madera, sufrieron algunos incendios que deterioraron la residencia. Lo que decidió a Godoy, en 1807,  a destinar esos edificios como Parque, Museo y Armería del Cuerpo de Artillería. Hay que tener en cuenta que más de la mitad del solar estaba sin ocupar y, en el resto había varios edificios dependientes de él que sirvieron para viviendas de oficiales y suboficiales, oficinas auxiliares, almacenes, museo, armería, taller y cuerpos de guardia. Además contaba con una gran huerta y, delante de la fachada principal, un jardin. Pasado este estaba el arco de entrada al recinto palaciego que es lo único que queda.

Al estallar la revuelta  del 2 de Mayo de 1808 junto a Palacio Real, pronto se extendió por todo Madrid. Desde San Bernardo llegaron a ese Parque de Artillería el Capitán Daoiz, el teniente Arango y, luego, se les sumaría Velarde. Consiguieron hacer presos a los soldados y oficiales franceses que estaban al mando del Parque y se hicieron ellos fácilmente con el control del mismo. Entonces dieron orden de repartir armas al pueblo. El primer batallón francés del cuarto regimiento fue derrotado por completo e hicieron prisionero al conde de Montholon (que fue el que acompañaría a Napoleón al destierro de Santa Elena y le ayudaría como testamentario). Pero más tarde, Murat endurecería su postura y dió orden de exterminar a los insurrectos. Ordenó al general Lagrange que se pusiera a la cabeza de la brigada Lefranc con 2000 hombres, frente a los 150 del Parque. Con lo cual el combate solo duró tres horas, desde las 10 de la mañana hasta las 13h. Las monjas del cercano convento de Maravillas atendían a muertos y heridos de ambos bandos, como así lo atestigua una placa en la entrada de la iglesia. No solo murieron los del Parque, sino todo el que pasaba por allí. En este sitio fallecieron dos famosas mujeres, como Clara del Rey y Manuela Malasaña. También los franceses fusilarían contra el muro del convento a bastantes hombres. En cuanto a cifras es muy difícil calcular, siendo tiempos de guerra, las cifras exactas. Incluso en las actas de defunción de los libros parroquiales están arrancadas las de esas jornadas.
Muerte de Daoiz y Velarde, de Alenza (Museo del Romanticismo. Madrid)
El arco de entrada al recinto del Parque es el que aparece en ese lienzo, a la derecha. En 1869 fueron derribados los restos del Palacio de Monteleón y el Convento de Maravillas para abrir esa Plaza. Desde entonces solo quedó el arco y la Iglesia de Maravillas. En cuanto al maravilloso grupo escultórico de mármol que representa a Daoiz y Velarde se lo debemos al rey Fernando VII que, mientras organizaba la construcción de la Plaza de la Lealtad y el obelisco del Dos de Mayo, encargaba al escultor Solá este grupo. El encargo se hizo en 1817 pero, como no había fondos, Solá no terminaría la obra en Roma hasta más tarde y llegó a Madrid en 1830. Este grupo escultórico se situó en diferentes puntos de la capital, como en el parque del Retiro o en la puerta de Velázquez del Museo del Prado, para finalmente ocupar el actual puesto bajo el arco. Representa a los dos amigos militares apretándose las manos en un signo de lealtad hasta el final y están colocados delante de un cañón
Arriba una imagen antigua del arco y cuartel destruido y abajo la placa actual dedicada a los héroes de esta plaza que se colocó al celebrar el centenario de estos sucesos en los muros de la iglesia

Volviendo a la Iglesia de las Maravillas hay que decir que la primera fundación se hace en 1613 en el Monasterio de San Antón en la calle Hortaleza para carmelitas recoletas, luego fue beaterio que se trasladaría en 1624 a esta zona del N de Madrid, que eran las afueras de la ciudad, pues nos referimos a la época anterior a la creación de la cerca de Felipe IV. Felipe IV lo hizo fundación real en 1646 y fue el arquitecto Alonso Carbonell, el mismo que trabajaba para los sitios reales como el Palacio del Buen Retiro, el que diseñó los planos de la Iglesia y Convento. En esa fecha pasan a ser carmelitas calzadas, más conocidas como "maravillas" por la imagen del Niño Jesús que se encontraron escondida en el huerto en torno a unas florecillas llamadas así. La planta conserva los rasgos generales de la arquitectura religiosa madrileña del sXVII: planta de cruz latina con una nave longitudinal larga, pero con transepto poco desarrollado, crucero con cúpula sin tambor y presbiterio en alto con cabecera plana. Originariamente las pilastras que separaban los arcos de capillas seguían el orden toscano. Muestra muy poca iluminación.

La fachada principal es de esa época, aunque la portada fue retocada en el sXVIII. Presenta un cuerpo vertical dividido en dos y remate de frontón con cruz. Se une por dos grandes alerones a los cuerpos laterales más estrechos, como se hacía desde la Iglesia Gesú en Roma y la contrarreforma. En el lado derecho aún se conserva un curiosísimo pórtico alargado, único en Madrid, aunque antiguamente pudiera ser más corriente. Ese pórtico se cerró y acristaló. En estos días están en obras en la fachada.

En el interior todavía conserva su antigua estructura y mucha de la decoración barroca, como los lienzos situados a ambos lados del altar y que representan a Sta. Catalina y a San Elías (ambos fueron realizados entre 1660-73 por Antonio de Frías y Escalante, discípulo de Rizzi). También podemos contemplar dos maravillosos cuadros de Zurbarán para la iglesia, pero que hoy se aprecian bastante oscuros por la obsidación de los barnices: me refiero al "San Francisco" de la izquierda en el crucero y a "San Diego de Alcalá" a la derecha, con pan entre su hábito franciscano para dárselo a los pobres. Junto al cuadro de San Francisco destaca con los colores originales el luminoso "Niño de la Pasión" que realizó Pereda y que lo trajeron de la antigua Iglesia de San Miguel de los Octóes ( derribada por José Bonaparte en 1809). A su lado el "Cristo de la Luz", copia de uno de Guido Reni). En el lado opuesto del crucero cuelgan varias Immaculadas barrocas de escuela madrileña anónimas. En la primera capilla del lado de la derecha destaca un crucifijo gótico del s.XV procedente de mencionada Iglesia de San Miguel de los Octóes y que es conocido como el "Cristo de la Buena Muerte". Veáse en la siguiente imagen:
"Cristo de la Buena Muerte" (s.XV). Todavía bastante hierático y desproporcionado la figura, pero con una gran devoción popular.
Justo en frente está la Imagen del Cristo barroco del Perdón, atribuído a Alonso Villabride y Ron, a quien Manuel Machado dedica una bonita poesía. Esta imagen, lo mismo que la iglesia, sufrió grandes destrozos durante la Guerra Civil, por eso el hermano de Machado escribió lo siguiente:
"Ante la efigie del Cristo del Perdón, de
Maravillas, bárbaramente mutilado un día
y ya tan piadosa y felizmente restaurado
que ni aún parece recordar la herida

¡Perdón! Es la palabra. Del primero
que sabe perdonar es la victoria.
De odio y rencores en la negra noria
caber no puede triunfo duradero.

Herido y mutilado en el madero
vence siempre Jesús, porque su Gloria
es toda Amor, y es el perdón la historia
de Cristo, Dios y Hombre verdadero.

Llanto de Amor, cual agua de la peña, 
de nuestro corazón brote a raudales
grato a la Caridad que El nos enseña

entre oraciones puras y sencillas
para bañar las plantas decinales
del Cristo del Perdón de Maravillas"



Ante esta fotografía general tomada del retablo de la iglesia de Maravillas tengo que decir que esta parte no es barroca, sino que Carlos III la renovó en el s.XVIII, cuando se colocó este retablo neoclásico de mármol con una imagen de la Virgen Maravillas en alto. La Virgen es copia de 1940, la original la quemaron las turbas anticlericales de 1936 y solo se salvo el Niño, pero esa es la que está en el convento de Príncipe de Vergara. A los lados, dos grandes esculturas de santos vinculados con la orden carmelita, como San Elías, a la izquierda, y Sta. Teresa de Jesús, a la derecha. Atribuídos al escultor neoclásico Manuel Álvarez. En un primer plano aparecen dos esculturas modernas representando a los santos niños Justo y Pastor, que es la advocación actual de esta iglesia hoy en día. Cuando a finales del s.XIX la Basílica de San Miguel toma esa titularidad, la de Justo y Pastor pasa aquí. Los adornos y capiteles miguelangelescos con estucos dorados son también retoques del s.XVIII. 

Cuando los liberales expulsaron a las monjas del convento de Maravillas en 1869, esta comunidad estuvo alojada en diferentes monasterios hasta que, en 1904, pasaron a residir al neogótico convento de Maravillas situado en la calle de Príncipe de Vergara. La entrada original a la iglesia hoy en día no se utiliza, sino que entramos por un lateral. Y justo en frente de la entrada actual he podido comprobar in situ dos estupendos negocios con encanto. Uno de ellos es la tienda de complementos SIN CLON NI SON, que lleva abierta 3 años. Es una maravilla sumergirse en sus bolsos, cómodos zapatos, gafas, bisutería o ropa, tanto masculina como femenina. Os animo a clickear www.sinclonnison.com o a daros una vuelta por el local. Su dueño es toda amabilidad. Más tarde, si el estómago lo reclamara hay muchos sitios en la zona para tapear, pero si se quiere tomar algo rápido yo me iría a L´isola Bella.  Es una cadena de cocina italiana y de eventos, pero también cuenta con comida preparada para llevarse, como las famosas pizza a taglio cuando estás en Italia, o los calzone, lasagna, etc.....¡ no dejéis de probarla!

viernes, 3 de mayo de 2013

Palacio Osma y Palacio Santo Mauro

Hoy me gustaría detenerme otra vez en algunos de los impresionantes palacetes del Barrio de Almagro. Uno de los más desconocidos es el Palacio Osma , situado en la calle Fortuny nº 43. Lo construyó en 1889 Enrique Fort dentro del estilo neoárabe tan de moda a finales del s.XIX que había triunfado en los pabellones españoles de las exposiciones universales anteriores a esa fecha. Fue mandado edificar por los padres de Guillermo de Osma  con motivo de la boda de su hijo, del mismo nombre, con Adelaida Crooke y Guzmán en 1888. Ella era hija de un diplomático de origen irlandés y ostentaba el título de XXIII Condesa de Valencia Don Juan (por eso dan este nombre a la fundación que alberga el palacio). Su marido, Guillermo de Osma, era un hombre muy culto, polifacético y con afanes políticos: había nacido en la Habana en 1853, estudió el bachillerato en la Sorbona y luego se graduó en Oxford para los estudios universitarios (Magister Artium). Desarrolló también una carrera diplomática y participó activamente en política (subsecretario de Ultramar, Ministro de Hacienda en los gobiernos de Maura y presidente del Consejo de Estado). Le apasionaba la cerámica antigua y llegó a   escribir dos obras sobre este tema: "los azulejos sevillanos del s.XII" (1902), "la loza dorada de Manises" (1906). Ese gusto del matrimonio por la cerámica y por el estilo inglés impregna todos los rincones del palacete.
Vista del Palacio Osma desde los pisos superiores 
(Pituca para SIEMA)

Esta impresionante vista del palacio de Osma, sacada por Pituca desde el interior del palacio de Bermejillo nos da una idea de las dimensiones de la primera parte del palacio construida en 1889. A base de torreones en las esquinas, con muros lisos de ladrillo donde alterna decoración mudejar: juegos geométricos de ladrillo, arquerías de arco de herradura sostenidas por finas columnas nazaríes y enmarcadas por alfiz árabe con azulejería. Rematan el edificio grandes alerones de madera con  cubierta de teja. Por esa puerta de madera decorada con lacerías árabes y con el pequeño soportal de teja sobre columnas nazaríes de mármol se entra al palacete.
Puerta principal de entrada al Palacio Osma, en la parte primera que construyó Fort 
entre 1889-1893 (foto SIEMA)

Torreón del Palacio Osma, edificado sobre la puerta principal
(Foto SIEMA)

Vista lateral del Palacio Osma desde Eduardo Dato, donde se aprecia el frondoso jardín interior
(Foto SIEMA)

Detalle capitel Nazarí en la fachada del Palacio Osma
(Foto SIEMA)

Contrasta luego el interior de estilo inglés de esta parte de la edificación, sobre todo la escalera de honor victoriana y algunos de los salones:
Escalera victoriana (Foto Ramón Guerra de la Vega)

Cuando, en 1904 muere el padre de ella, heredaron la fabulosa colección de los Condes de Valencia Don Juan y el edificio les resultaba pequeño para alojar esos fondos. Así que decidieron ampliar la construcción de 1889 con un cuerpo anexo de estilo nazarí en el interior para que albergara la Biblioteca, Archivo y Museo. Se lo encargaron a Vicente García Cabrera y las obras se alargaron hasta 1919. Mientras duraron las obras se guardaron las colecciones, en depósito, dentro del Museo Arqueológico de Madrid. Para esta parte se diseñó una nueva entrada, situada más a la derecha de la primera , que es una réplica de la del Hospital de la Latina de Beatriz Galindo del s.XV. El interior, como hemos dicho y se puede apreciar en la imagen siguiente, es de paredes de estuco blanco y sucesión de arcadas imitando el arte nazarí. Aunque los marcos y las puertas de las diferentes estancias llevan molduras platerescas de madera.


Con esta imagen damos paso a habar un poco del Instituto Valencia de Don Juan. Este Instituto se había fundado en 1916, en vida de Guillermo de Osma. Era de acceso muy restringido a investigadores, lo mismo que hoy en día, por eso es tan difícil visitar el interior del palacio Osma. Los vínculos con la cultura anglosajona son muy evidentes en los cinco patronos que formaban parte del comité rector de la institución: Antonio Maura, Asín Palacios, Jacobo Stuart y Falcó(padre de la actual duquesa de Alba), Archer Huntintong, de la Hispanic Society, y Charles Hercules Read (conservador del British Museum). El presidente actual es el Duque de Huescar. Durante la guerra civil la bandera inglesa hondeaba en el palacio y se salvaron todos los fondos y el edificio. En 1918 falleció la condesa y , en 1922, murió Guillermo de Osma y no decidieron dejar su colección al Estado, sino al patronato por ellos creado. Para que el lector se haga una idea de los fondos que tiene el Instituto Valencia Don Juan resumiré lo siguiente:
  • Posee la Biblioteca  histórica de la casa ducal de Oñate, con 20 códices de la colección del Conde de Villaumbrasa, más los manuscritos del Marqués de Montealegre ( como el libro de horas de Simón de Brujas, "El Arte de la Pintura" de Francisco Pacheco o el Códice del Toisón de Oro y parte del archivo de Felipe II a sus secretarios)
  • En la colección de pintura hay obras de Pantoja de la Cruz (como los retratos de Juana la Loca y Felipe el Hermoso y Felipe II con hábito del Toisón), de Carreño de Miranda (Carlos II) o de Mengs. Dentro de la colección de dibujos destacan el boceto de Navarrete para el cuadro de "Abraham y los tres ángeles" destinados al Monasterio del Escorial o el estudio de Goya para enseñar el lenguaje de los sordos.
  • En escultura muchos relieves renacentistas y Vírgenes góticas, así como la colección de marfiles, muchos de ellos árabes.
  • Colecciones de esmaltes y cristal, como por ejemplo las cubiertas de un Evangelario del sXIII o jarras del sXIV y también ejemplares de la botica de palacio en cristal de la Granja
  • Colección de tejidos, reposteros, tapices y alfombras: es la más impresionante, pues la mayoría son hispano-árabes y muy difíciles de conservar ( de los periodos califal, almohade, almorávide y nazarí ), también antiguas telas cristianas de los s.XV y XVI, sobre todo terciopelos y damascos o de los siglos XVI-XVIII de la Casa Oñate. Además de alfombras del s.XV.
  • Muebles de estilo mudejar. Armas y platería, como espadas, puñales, cascos (el de Mohamed II, conquistador de Constantinopla) o platería ( por ejemplo el "Tesoro de la Garrucha")
  • En cuanto a la cerámica no tenemos palabras para describir las maravillas que atesora: piezas de la época hispano-árabe, sobre todo de la ciudad califal de Medina Azahara. Azulejos de relieve del sXIII con las armas de los caballeros cristianos que acompañaron a Fernando, el Santo, en la conquista de Sevilla; cerámica de la Alhambra, de Manises, del Buen Retiro

"Códice del Toisón", mandado hacer por Carlos V y que la Emperatriz MªEugenia de Montijo regaló a Dª Adelaida Crooke
"El arte de la pintura" de Francisco Pacheco, maestro de Velázquez en su época sevillana.

Después de esta joya cultural he encontrado un negocio con encanto por la zona en otro de los antiguos palacetes, me refiero al Hotel Santo Mauro. Este Palacio de Santo Mauro fue construido por Juan Bautista Lázaro entre 1889-1902. Edificado en la parcela de Zurbano 36 que adquirieron los duques de Santo Mauro, no sigue los modelos tradicionalistas de finales del s.XIX en la zona y que tanto gustaban a la aristocracia madrileña, sino que es un palacio de estilo francés: ahora no encontramos balcones con medallones, ménsulas, ni frontones, sino unos ventanales de arco rebajado con cristaleras a base de cuadrícula emplomada. Presenta también al exterior altas cubiertas de pizarra de estilo afrancesado y muros de estuco. El nombre de Santo Mauro viene de un principado en Sicilia que otorgó Felipe V en 1705. Mariano Fernández de Hinestrosa convierte el principado en título de Duque de Santo Mauro en 1890 en compensación de sus servicios a la corona. Esta casa ducal existe todavía y es la propietaria del palacio, que está alquilado como hotel desde hace 20 años. Ahora lo lleva la cadena AC y es uno de los hoteles de lujo y con un original encanto de la capital

Entrada desde la calle (Foto SIEMA)

El patio principal es curvilíneo. Ahí se accedía en carruajes y para proteger a los duques en los días de lluvia se construyó esa coqueta marquesina de hierro y cristal con notas modernistas. Las caballerizas y las naves para el servicio se dispusieron al fondo de este patio, separadas por un gran arco. Apreciamos el diferente uso en los muros de ladrillo rojo y sus sencillas ventanas y cubiertas. 

Arco que separa la vivienda noble de las edificaciones para el personal 
de servicio (Foto SIEMA)

El hotel conserva todo el diseño original, como la escalera modernista en el hall de la entrada, a la izquierda, o el pequeño patio ovalado desde el que se tiene una bonita perspectiva de los pisos superiores, así como la biblioteca del duque (hoy se usa como comedor) o la antigua sala capilla (se utiliza actualmente como reservado). Es maravilloso contemplar toda la decoración de estucos clásicos franceses con pilastras y demás molduras. 
Diferentes vistas del interior con la decoración original
(Foto SIEMA)

Original forma ovalada de la cubierta del patio distribuidor
(Foto SIEMA)

Agradezco a la dirección del hotel el que me permitiese sacar imágenes del edificio para que se pueda captar mejor en estos detalles la perfección en la talla escultórica, dentro de un estilo francés muy clásico y sencillo, donde predominan las líneas geométricas. Quizás la escalera de subida al piso superior sea la nota modernista que contrasta más.
Biblioteca-comedor del hotel (Foto SIEMA)

Detalle de la capilla, con sus pilastras y entablamento
(Foto SIEMA)

Coqueta y elegante escalera de bajada al jardín interior, donde se coloca en esta época primaveral la  terraza (Foto SIEMA)
Merece la pena darse una vuelta o tomarse algo en el amplio jardín que se extiende a lo largo de la calle Almagro, con diseño de fuentes bajas, parterres y parte frondosa y floral. Amplios espacios diferenciados: zona de cocktel y barra de la zona para tomar un café o comer.

Fuente y zona ajardinada de Santo Mauro (Foto SIEMA)

Zona de copas en el jardín (Foto SIEMA)

La decoración interior se retocó hace dos años. La obra de restauración se la debemos al decorador de interiores Lorenzo Castillo, que intentó buscar inspiración en un palacio de principios del s.XX, con esa decoración tan ecléctica donde se mezclan antiguedades con cuadros contemporáneos. Donde también encontramos bastantes notas orientales. Da gusto pasarse a tomar algo en algunos de sus salones. En SIEMA, www.siema.es o  Proyecto Siema en facebook,  así lo hicimos para terminar nuestro recorrido por el Barrio de Almagro y los grupos siempre terminaban muy contentos, rematando de esta forma la visita a los palacetes. Para cualquier cosa no dejéis de contactar con nosotros. Ahora ya termino este blog con algunas fotos más de los salones¡ Qué disfrutéis!

Foto SIEMA

El mismo salón decorado en tonos rojos y con ese aire de barroquismo oriental
(Foto SIEMA)