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lunes, 31 de marzo de 2014

Cézanne en Madrid

Gracias al Museo Thyssen- Bornemisza podemos disfrutar en Madrid, hasta el 18 de mayo, de una exposición única que nos acerca a los paisajes y bodegones de Cèzanne, pero desde un punto de vista o perspectiva muy original. El 1969, el artista Robert Smithson lanzó la teoría de que la obra de Cèzanne había sido muy simplificada y tergiversada, sobre todo, por los cubistas. Afirmaba que en Cèzanne se producía una dialéctica entre la pintura al aire libre y la realizada en el estudio. Es lo que se quiere afirmar con esta muestra, que nuestro artista concibe los paisajes ordenándolos como si de una naturaleza muerta se tratara y, al revés, trabaja los bodegones con rasgos de sus paisajes o pintura al aire libre. El Museo Thyssen-Bornemisza tiene en su haber varias obras de Cèzanne, pero el 90% de obras de esta exposición viene de fuera de España, así que merece la pena admirarlas "in situ".
"Ladera en Provenza" (1890, National Gallery de Londres)
Cèzanne nace en Aix-en-Provence en 1839 y muere, también en su querida tierra del S de Francia, en 1906. Marchó por primera vez a París en 1861, pero no le gustó nada la ciudad, llena de ruidos, oscura,  y con muchas obras (pues se encontraba inmerso en el París de las reformas de Hausmann). De esta primera etapa no hay ninguna obra en la exposición. Sí que hay bastantes de su período impresionista, es decir, entre 1870 y 1878. En esa época pasa muchas horas con su amigo Pisarro y participa también en la 1ª y 3ª exposiciones impresionistas, pero se aleja de la ciudad de París y prefiere vivir con su compañera Hortense en LÉstaque, Aix, Pointoise o Auvers. Cèzanne admiraba a Pisarro, decía de él que "fué como un padre para mí, semejante al buen Dios". A su vez, Pisarro confió siempre en su talento, como lo muestran estas palabras "Nuestro Cèzanne nos da esperanzas, y he visto y tengo en casa una pintura de una intensidad y de un vigor notables. Si, como espero, se queda algún tiempo en Auvers y se va a vivir allí, acabará por sorprender a muchos artistas que se precipitaron en condenarle"(carta de Pisarro a Guillemet, sept 1872). Pero durante la década de los 80 rompe con el mundo artístico de París y comienza su etapa de madured. Incluso una obra suya llegó a ser admitida en el Salón Oficial en 1882. Aunque vive habitualmente en Aix, suele realizar muchos viajes, especialmente tras la herencia recibida en 1886 a consecuencia del fallecimiento de su padre. Ese año de 1886 es clave para Cèzanne: rompe con Zola definitivamente, se casa con Hortense y sabrá de la última exposición de los impresionistas, de los cuales se había separado, ya que opinaba que su pintura no era realista, sino que lo real era captar la esencia de las cosas, es decir, las formas de los objetos y la luz impresionista cambia los contornos, las formas.

Su etapa final. En la década de los 90 eligió la propiedad familiar de Jas de Bouffan en Aix para trabajar con tranquilidad. Aunque también alquilaría en 1891 un apartamento en París, especialmente para su mujer y su hijo, que no disfrutaban de la solitaria vida que llevaba su padre en contacto con la naturaleza. Después de vender esa finca en 1899 irá alquilando diferentes cabañas, estudios o puestos donde trabajar a solas con sus paisajes. El último, donde falleció y que inaugura la muestra, era un terreno que compró en 1901 al N de Aix, en la colina de Les Lauves, donde se construyó un estudio de dos pisos con bellas vistas sobre la catedral y la ciudad por un lado, y sobre el monte por otro. Habitualmente solo recibía la visitas de su ama de llaves y de su jardinero. Le interesan los efectos plásticos, los volúmenes, las formas y el color. En 1904 escribía: "Todo en la naturaleza se modela según la esfera, el cono, el cilindro. Hay que aprender a pintar sobre la base de esas figuras simples; después se podrá hacer todo lo que se quiera". Cézanne es realmente el padre de la pintura moderna. Tuvo un éxito tardío, ya que su primera exposición individual no tuvo lugar hasta 1895 y, por cierto, no gustó nada al público, pero si a artistas de la talla de Renoir, Monet, Degas o Matisse. A raíz de la exposición póstuma que se celebró en París en 1907 comenzaría a desarrollarse el Cubismo.

Después de esta introducción a la vida y obra de nuestro personaje haremos un pequeño paseo por las salas de la exposición. 
1. RETRATO DE UN DESCONOCIDO
"Retrato de un campesino" (1905-06. Museo Thyssen)
Con esta obra del propio museo nos introducen en la muestra. Es la obra sin terminar del viejo jardinero y amigo Vallier. En ella mete el paisaje en el interior, en la terraza, es más, fusiona su personaje vestido con el traje azul de los campesinos de la Provenza, con el azul y verde de la naturaleza de detrás.
2. LA CURVA DEL CAMINO
Cézanne huía de las modernas carreteras y prefería, con su mochila y bártulos de pintar a cuestas, patear los caminos rurales, bosques o senderos montañosos y rocosos. A veces se cansaba mucho, sobre todo con la edad y la diabetes, pero insistía con una gran fuerza de voluntad. Son caminos de la Provenza, de los alrededores de París, incluso de sitios más lejanos como la Normandía o Suiza. Sus caminos nos invitan a entrar utilizando el recurso de la curva, pero en seguida nos bloquean el paisaje con hileras de árboles, o rocas o casas que nos impiden ver el horizonte. 
"El camino del bosque" (1870, Frankfort, foto cortesía del Thyssen para puntafinanews)
Obra de su etapa impresionista, donde lo que importa es la atmósfera general, los juegos y contrastes de luces en ese camino bloqueado al fondo con árboles frondosos y rocas. Se ve la degradación de tonos en los verdes y la pincelada típica de Cézanne que no es a base de pequeños toques nunca.
"Paseo en Chantilly" (1888, The Toledo Museum of Arts)
En la imagen superior vemos una vista de Chantilly, localidad cercana a París donde Cèzanne estuvo ese año alojado en el hotel de la Cour. También trabajó ese mismo año con Pisarro, Van Gogh y Gauguin. Sigue atendiendo un poco a los efectos lumínicos, pero interesándose cada vez más por sintetizar las formas. Estructura el paisaje de manera muy ordenada, lo compone como una naturaleza muerta: dos cuerpos de árboles en vertical a los lados, las formas horizontales del camino con las sombras, al fondo lo bloquea con el hotel, con sus formas geométricas. Pinceladas rápidas en paralelo con degradación de tonos, marcando los bordes de las formas con una tonalidad muy oscura.
3. DESNUDOS Y ÁRBOLES
En el interior de esta sala vemos desnudos de Cézanne, quien copió mucho esta temática en el Louvre, por ejemplo de Tiziano,Tintoretto o Poussin. Pero estas escenas en Cézanne no son de carácter mitológico, sino que forman parte del paisaje mismo. Las figuras de bañistas nunca las pintó del natural, las copiaba de modelos de fotos, revistas, grabados o su misma imaginación. Curiosamente separa los sexos. Hay una fuerte relación entre los paisajes pintados en la finca de Jas de bouffan y los bañistas.
"Bañistas"(1880. Detroit institute of Art)
Es casi una pintura simbólica, ya que los bañistas representados en el riachuelo que corre por la finca de Jas de Bouffan son los cinco amigos de juventud de Cézanne y no están pintados al natural en esos años. Todos ellos eran en realidad mucho más mayores entonces. Siempre repite los mismos puntos de vista de paisaje de la finca, con los castaños frondosos, casi humanizados, como la mano formada por hojas que parece secar al personaje de la derecha. En la figura humana busca los efectos plásticos. Se aprecian muy bien sus pinceladas en paralelo.
4. EL FANTASMA DE SAINT VICTOIRE
Nuestro artista venía observando la silueta de esta montaña toda su vida, desde que nació en Aix, hasta sus estancias en Jas de bouffan o los alrededores de Aix. Pero no será hasta principios de los años 80 cuando la individualice a ella sola en el paisaje. Desde entonces la representará más de setenta veces. Prefería pintarla desde lo alto de la colina de Les Lauves o desde la cantera Bibemus. Solía subir a pintarla a mitad de la tarde, pues esa luz de los atardeceres no desdibuja los contornos y las formas y colores quedan más nítidos. Precisamente pintando dos horas bajo una lluvia intensa en Les Lauves cogería la neumonía que le ocasionaría la muerte. La montaña domina sus paisajes, siempre desde la izquierda y nos aparece como una fuerza mágica que lo invade todo, como se aprecia en las obras de la Scotish National Gallery de Edimburgo o la de Cleveland Museum of Art, la primera de ellas con una vista en invierno y la segunda dentro de una colorida primavera.
"El aparador" (1873, Museo de Arte de Budapest)
En el lienzo "El Aparador" nos lleva al bodegón el paisaje de la Saint Victoire. Incluso la forma del aparador sube escalonada y ocupa todo el fondo como una gran masa marrón montañosa. Divide el mueble con dos tipos de naturalezas muertas: la de arriba, más clásica,donde los objetos no se comunican entre sí. La de abajo nos individualiza la silueta de la montaña con los valles donde se pone la fruta totalmente redonda y comunicándose entre sí, el plato con los bizcochos apilados, la botella y la copa con transparencias. Para hacer más veraz la formas de la naturaleza en sus bodegones Cézanne impregnaba de escayola el mantel y lo fijaba durante días en la misma posición, por eso los pliegues parecen tan acartonados.
"Naturaleza muerta con flores y frutas" (1890, Saaliche Museum of Berlin. web educastur)
En la imagen de arriba retomamos la idea de la montaña y ese paisaje exterior en un interior. Es la misma silueta de la Saint Victoire siempre, con las frutas en los valles, y ese ramaje verde con las coloridas flores que caen de manera muy natural.
"El cántaro de gres" (Fundación Bayeler, 1890. foto www.elimparcial.es)
En la serie sobre el cántaro de gres vemos un Cèzanne interesado por las formas geométricas, el color, las  esferas marcando mucho el borde con tonos oscuros y degradando los tonos hacia el interior. Siguen los pliegues montañosos en el cortinaje de la izquierda, la presencia del cántaro que lo domina todo, situado siempre en el mismo punto. En esa imagen ya juega con dos puntos de vista diferentes, como luego lo hará el cubismo. Es una pintura cada vez más sintética y abstracta.

Por otro lado conviene recordar que, a pesar de ser Cézanne un hombre tímido, solitario, muy centrado en su pintura y en la naturaleza, sus obras no reflejan ese carácter tan cerrado que podría haber dado lugar a trabajos más oscuros. Todo en él es luz y color. Aunque si que es verdad que en los paisajes nunca hay un horizonte amplio, despejado o abierto ¿ será por lo introvertido que era?
5. JUEGO DE CONSTRUCCIONES
Llegamos al final de la exposición donde nos muestran obras en las que Cèzanne trabaja el paisaje con cierto clasicismo, ordena la composición con formas geométricas . Sintetiza las formas, todo en él es geometría, usa de planos de color diferentes, gradación de tonos, así como perspectivas diversas. Los cubistas se inspiraron en él. Sus vistas de Gardanne son totalmente cubistas, como un juego de construcciones. En ese escalonado pueblo francés hay una placa que recuerda que ahí nació el Cubismo.
"Gardanne"(1885-86. Metropolitan. Foto de www. traveler.es)
Termino este blog animándolos, a los que todavía no lo hayáis hecho, a visitar la muestra cuanto antes. Y si queréis una visita privada no tenéis más que poneros en contacto con nosotros, por ejemplo, a través de la web www.siema.es. También el verano es una buena época para recorrer la ruta Cézanne en la Provenza francesa. Los lugares emblemáticos están marcados por una C como la fotografía de abajo



jueves, 27 de marzo de 2014

El Jardín de Parque Florido (Museo Lázaro Galdiano)

Siguiendo con nuestra visita al Museo Lázaro Galdiano habría que decir que ésta quedaría muy incompleta sino se visitara también el jardín. La mayoría de las veces los visitantes acceden directamente por Serrano a la puerta de entrada principal al Museo y no ven, para mi lo más bonito, la escalera de bajada desde el pórtico principal a la calle Claudio Coello. Por eso con esta entrada y sus imágenes pretendo completar la entrada anterior publicada sobre dicho museo
"Entrada del Museo Lázaro Galdiano por la calle Serrano, donde ya se divisan los grandes árboles que nos hablan de su jardín"
Es un auténtico jardín escondido que rodea todo el palacete. En la construcción de la vivienda se mezclan elementos del plateresco, muy visibles en la decoración interior de la planta noble, pero también en los remates de la torre, y del neoclasicismo. En el diseño paisajístico, los Spalla de Turín trabajaron dos concepciones muy distintas de jardín, siguiendo ese eclecticismo tan propio del Madrid de finales s.XIX y comienzos del sXX. Por un lado el clasicismo francés, con sus puntos de vista alto, sus simetrías y parterres. Este tipo de jardín es el que se divisa desde la escalera y pórtico. También se sitúan en ese lado dos entradas simétricas junto a la verja de hierro para uso de carruajes, salida y entrada a la vivienda, y peatones.
"Bella, elegante y simétrica escalera que, con una forma ondulante (en gradas y balaustrada)desciende desde el pórtico de entrada


Las imágenes de arriba corresponden a la entrada original de la familia, que daba a la calle Claudio Coello. Para verla hoy recomiendo ir a la parte de atrás del Museo Lázaro Galdiano y subir las escaleras. Todo en este pórtico es clasicismo: la arquitectura y el jardín situado delante. Tiene planta cuadrada y cubierta plana con terraza y balaustrada. En los laterales se abren dos grandes puertas con arco de medio punto y verja de hierro, una de las cuales comunica con la escalera de bajada, como se aprecia en el lado izquierdo de la fotografía de abajo. La puerta central está flanqueada por dos nichos clásicos, rematados con frontón semicircular, que contienen dos esculturas clásicas femeninas.

La bajada al jardín de la parte trasera, que es por donde se entra en la actualidad, se hace por medio de caminos sinuosos, hayas, praderas, partes con mosaicocultura en el jardín, bojs, rosales y decoración floral. Es decir un diseño más inglés y romántico.
"Enlace del pórtico con esta esquina del palacete, visto desde el jardín"
Desde el pórtico y jardín se aprecian detalles como el de la imagen superior. El enlace de la terraza del pórtico con esta esquina del palacete. Se aprecia la combinación de muros de ladrillo rojo, con piedra en las esquinas y remates o adornos de los balcones y ventanas. Como las ménsulas clásicas que sostienen el balcón, su remate con prontón semicircular partido. el remate de molduras rectas de las ventanas de arriba. La línea de piedra blanca que recorre y separa los diferentes pisos.
"Jardín inglés que recorre los muros laterales del edificio, donde se sitúan algunas esculturas de la colección de Lázaro Galdiano"
Para saber más recomiendo visitar la revista especializada de la Fundación Lázaro Galdiano, Goya, en el número 261, de 1997, hay un artículo sobre el "Jardín de Parque Florido" (escrito por C. Añón y M. Luengo)

lunes, 24 de marzo de 2014

Museo Lázaro Galdiano

El Museo Lázaro Galdiano alberga una de las más importantes colecciones privadas del conjunto español. Está situado en la calle Serrano 122 y un día entero no es suficiente para conocer su historia y adentrarnos en su patrimonio. Con esta entrada pretendo dar al lector una visión general del personaje, de su palacio y de la disposición de las colecciones, pero recomiendo dividir la visita a la sede de la Fundación Lázaro Galdiano en varios días para aprovecharlo mejor.

José Lázaro Galdiano nació en 1862 en la aldea de Beire, cerca de Olite(Navarra). Cuando contaba sólo 14 años adquirió su primera pieza de colección, una medalla con la efigie de Alfonso V de Aragón. Estudió Derecho y ejerció como periodista en el periódico barcelonés La Vanguardia. Al llegar de nuevo a Madrid- después de pasar por Valladolid, Barcelona y Santiago- fundó su famosa editorial"La España Moderna" en 1888, donde publicaría libros de calidad, facsímiles y una prestigiosa revista. Como también desarrolló un gran talento para las finanzas, esto le permitió comprar gran número de obras de arte. Dentro de ese mundillo de anticuarios y subastas conoció a su gran amor, Paula Florido, una joven de Buenos Aires que, curiosamente, había enviudado tres veces. Mala suerte la de esta bella y rica mujer que, con tres hijos de sus anteriores matrimonios, se casó en Roma con J. Lázaro Galdiano en 1903. Ella tenía entonces 47 años y él 41. Es justo reconocer también la importante labor de Paula en la organización de la decoración del palacio y en la compra de las colecciones ( sobre todo la de miniaturas y joyas )

Fachada con la puerta principal de entrada al Museo
(Foto SIEMA)

Torre con remates de estilo plateresco
(Foto SIEMA)

A raíz de su matrimonio encargó al arquitecto José Urioste la realización del conjunto palaciego de la calle Serrano, que llamó "Parque Florido" en honor a su mujer. Urioste tenía ya mucha fama, pues en 1900 había realizado el pabellón español de la exposición de París en estilo plateresco, el mismo que empleó en los interiores y fachada de aquí.Aunque se reformaría haciéndose más clásico según la dirección de obras va pasando por otras manos, como las del barcelonés F. Borrás, que había trabajado también en el edificio de la "La España Moderna" situado a la izquierda del palacio. Al exterior es bastante clásico, con muros de ladrillo y piedra para los adornos y remates en frontones clásicos de las ventanas. Para el jardín que rodea la mansión se trajo a los paisajistas Spalla de Turín, que desarrollaron un jardín donde se mezcla la simetría y clasicismo francés con el naturalismo y romanticismo inglés
La imagen de arriba representa el pórtico clásico de entrada, con puerta de hierro que recuerda al modernismo. Por aquí se hacía la entrada de los dueños e invitados a la vivienda. Tiene también dos puertas a la calle Claudio Coello para entrada y salida de carruajes. Una vez traspasada esta entrada los invitados se encontraban con un amplio espacio ambientado con armaduras
Entrada principal en vida de Lázaro Galdiano, por 
Claudio Coello (Foto SIEMA)

Lázaro Galdiano continúa la tradición de los grandes coleccionistas del s.XIX español. Durante la Guerra Cívil española residió en París y, en 1940 se trasladó a los EEUU, regresando en 1945 a Madrid. Falleció en Madrid en el 47. Su mujer ya había muerto en 1932. El Museo Lázaro Galdiano abrió sus puertas en 1951 tras haberse inventariado sus fondos. José Camón Aznar fué el primer director y colaboró estrechamente con Fernando Chueca Goitia, el arquitecto encargado de trasformar el palacio en Museo. Los que pudimos visitar el Museo antes del 2001 descubrimos otra distribución entonces diferente a la actual. Después vendría una segunda etapa de reformas, que culminó abriendo de nuevo al público ,totalmente cambiado, en el 2004. Araceli Pereda Alonso es la directora. Se rehabilitó primero el edificio de la España Moderna para usarlo como biblioteca, oficinas y auditorio. El arquitecto, Fernado Borrego, y el museógrafo, José Moreno y asociados son los responsables de la actual disposición. Se siguieron criterios más modernos para catalogar y exponer las colecciones, primando la calidad sobre la cantidad. También se quiso mostrar la figura de Lázaro Galdiano y sus gustos coleccionistas. Hoy se conservan 4820 piezas.

Esta planta baja por la que se inicia la visita se correspondía con la zona de servicio en tiempos de su uso como palacio. Hoy nos introducen en la figura de Lázaro Galdiano y sus múltiples facetas: coleccionista, editor y bibliófilo, en la sala 1. La sala 2 nos muestra su aportación a la historia del arte español( con jarros tartesos ,por ejemplo, o lienzos de Juan Hispalense, el Greco, Zurbarán o Cabezalero). La sala 3 nos adentra en la belleza como pretexto , como el retrato de MªLuisa Gabriela de Saboya de Miguel J. Meléndez o el de "Ana de Austria" de Sánchez Coello, así como el relieve de la "Madonna Cernazai.
"Comunión de Sta. Teresa"(Cabezalero), imagen del Lázaro Galdiano
"MªLuisa Gabriela de Saboya" (Meléndez). Uno de los pocos retratos cortesanos de la primera mujer de Felipe V que, además, está pintado por un artista español(Foto SIEMA)

En la planta baja también se sitúa la sala 4 o Cámara del Tesoro donde podemos admirar joyas arqueológicas antiguas de oro (fenicias, helenísticas) o también de la época medieval, así como orfebrería litúrgica, objetos de cristal de roca, piedras duras,joyas y armaduras. Por último, en la sala 5 lo mejor del arte europeo traído a España, pintura flamenca y especialmente pintura inglesa del s.XVIII y arte italiano.
"Descendimiento" , del Maestro de la Sagrada Sangre
(Foto SIEMA)

"Lady Sindes" de Reynolds, 1764 (Foto SIEMA)

Subimos a la planta primera, que es el ala noble del palacio, donde todavía conserva su decoración original: techos pintados por Eugenio Lucas Villaamil con escenas relativas al uso que se hacía en cada época de la sala y la decoración escultórica de Manuel Castaños(en estucos, madera o mármol ). Ha cambiado el mobiliario y el uso de las estancias, ya que ahora el fin principal es el de Museo. Pero la Fundación Lázaro Galdiano dispone de fichas donde cataloga las obras que se ven y donde muestra cómo era la sala en tiempos de uso por su dueño, lo cual es de agradecer. También se utiliza el ascensor original. Aconsejamos subir en él y contemplar el tapizado del sillón original y las maderas. Lázaro Galdiano fué también de los primeros en instalar moderna calefacción en su palacio.

" Vista de la sala 7 o antiguo salón de honor" (Foto SIEMA)

"techo de la sala 7" (Foto SIEMA)

Iniciamos el recorrido por la sala 7 o antiguo salón de honor, con una maravillosa decoración de estucos imitando maderas y en el techo "las cuatro estaciones". Aquí se inicia la colección española de pintura de los s.XV y XVI, así como de escultura y orfebrería, marcando muy bien las diferencias entre la escuela aragonesa y la castellana. Con obras como " Virgen de Mosen Esperandeu de Santa Fe" (Blasco de Grañen, 1438) o la bellísima "San Jerónimo en el scriptorium"( Maestro del Parral, 1480). La sala 8 o sala de música sigue con el arte español de esos siglos. En el techo se representan los gustos musicales de la familia. A la dueña de la casa la rodean Wagner, Chopen, Verdi, Bethoven, Rossini o Mozart. En la sala 9 encontramos la imagen femenina en los sXVI y XVII. Era el vestíbulo principal de acceso a la casa, por eso la decoración está muy elaborada en estucos renacentistas. Las pinturas de su techo son de 1906 y rinden homenaje a Goya. A destacar el "Retrato de una joven dama" (Sofhonisa Anguissola, 1573)
"Techo del vestíbulo con escenas goyescas"
(Foto SIEMA)
La Sala 10 o de comedias y tertulias literarias nos muestra el arte español del siglo de oro, por eso la pintura que la cubre representa a Lope de Vega junto a otros literatos famosos, como Dante, Calderón de la Barca o Shakespeare. En ella destacan una "Sta. Rosa de Lima" muy rococó de Murillo (1670) y "San Francisco de Asís" del Greco, pintado cuando éste llevaba poco tiempo en España, en 1579.
S. Francisco, pintado por el Greco (Foto SIEMA)

En la sala 11 o comedor de gala continuamos con el arte español del siglo de oro. Es una de las estancias más grandes, ya que en ella se situaba el comedor de gala con los muebles auxiliares originales, así como la puerta que comunica con el servicio y se abre por abajo, para que los invitados no vieran como salían los diferentes manjares. Toda la decoración es de madera. En el techo deidades clásicas que aluden a los manjares que tomaban.Aquí hay obras de Velázquez ("Cabeza de muchacha", 1624) o de Claudio Coello y Carreño de Miranda. Varias imágenes del comedor, aunque algo oscuras, son las siguientes:
Puertas y mesas auxiliares pegadas a la pared(Foto SIEMA)

La Sala 12 o salón de Baile es una amplia sala decorada con mobiliario y cuadros de la época del romanticismo, con artistas tan representativos como Zacarías González Velázquez, Federico Madrazo o Vicente López.
Encima de un mueble de palo de rosa se sitúa el retrato de "Manuela González Velázquez tocando el piano" ( Zacarías González Velázquez, 1821). Salón de Baile.Foto SIEMA
"La Marquesa de Roncali" , deLuis Madrazo,1858,
Foto SIEMA

"Salón de Baile con el suelo, zócalos y puertas originales. Al fondo se divisa vestíbulo y pórtico"
Foto SIEMA.

La sala 13 es la de Goya y sus contemporáneos. Este espacio hacía de vestíbulo para las visitas que venían a hablar con Lázaro Galdiano, así podían esperar aquí hasta ser recibidas por él. Se corresponde con el llamado Salón Gótico. En el techo Lucas Villaamil pintó "Las artes reunidas". La habitación pequeñita de al lado era un tocador. Goya es uno de los preferidos por nuestro coleccionista. Incluso la Fundación tiene una revista especializada, que lleva por título Goya. La verdad es que no se puede estudiar la obra de Goya sin contemplar los lienzos que conserva el Lázaro Galdiano: "El entierro de Cristo", "La Era", "Magdalena penitente", "Sta. Isabel de Portugal curando las llagas a un enfermo", "S. Hermenegildo en prisión", "Aquelarre", "El conjuro" (estos dos últimos los realizó Goya para la Duquesa de Osuna y su gabinete en el Capricho). A estos habría que añadir obras de Paret o Luis Menéndez
"Aquelarre de Goya" (1797) Foto SIEMA

En la sala 14 o su despacho encontramos arte español del s.XIX, como seguidores de Goya a Alenza y Lucas Velázquez, con su pintura de crítica social. Pero también paisajes románticos como Lameyer o Pérez Villaamil,  o retratos del mismo estilo de Emilio Sala, Ribera o Esquivel
"Vista del despacho con sus zócalos de madera y parquet original y 
la pintura romántica en las paredes" (Foto SIEMA)

=bra de estilo goyesco de Eugenio Lucas (Foto SIEMA)

Subimos ahora a la Segunda Planta, que es una de las más reformadas, ya que aquí se disponían las habitaciones privadas. La primera estancia era el comedor de diario y en ella L. Villaamil pintó la diosa Flora en el techo. Esta sala, la 15 y la 16 contienen obras y muebles de la escuela italiana ( como los preciosos escritorios florentinos del s.XVII en maderas y piedras duras)
"El Salvador adolescente" (Giovanni Antonio Boltrafio, del taller de Leonardo, 1490-95) . 
Sala 15. Foto SIEMA.

La G-II es un gabinete de miniaturas donde podemos contemplar resaltadas en la penumbra con luces especiales las diferentes iluminaciones para libros, pequeños retratos y miniaturas que tanto gustaban a la esposa de José Lázaro Galdiano. A continuación, la sala 17 es la escuela flamenca de los sXV-XVII con obras del Bosco, Metsys, Isembrandt o Van Orley. La sala 18 representa la escuela alemana y holandesa desde XV-XVIII, destacando la obra de Lucas Cranach "El Niño Jesús, vencedor del demonio, la muerte y el pecado" (1530). Por último, la sala 19, con las escuelas inglesa y francesa y su mobiliario. Hay, por ejemplo, un paisaje de Constable.

" Bayesta" (Foto SIEMA)

"Vitrina de marfiles" (Foto SIEMA)

En la Tercera Planta encontramos salas donde exponen en vitrinas, como las de las imágenes, un maravilloso conjunto de armas, esmaltes, hierros, bronces, marfiles, maderas, piedras, téxtil, plata y cerámica. También algunos cajones, como los de la fotografía de arriba, se pueden abrir para mostrarnos más colecciones. Desde aquí doy las gracias a todo el personal del Museo  por su acogida y atención esmerada con el público que los visita. Y mis más sinceras felicitaciones por la reforma. También comunico que todas las fotografías, salvo que se indique otra cosa, son de SIEMA. Texto y fotos se pueden utilizar, indicando siempre su procedencia. Los jardines del palacio los podéis leer en otra entrada de Madrid con encanto http://madridconencanto-siema.blogspot.com.es/2014/03/el-jardin-de-parque-florido-museo.html

Para terminar esta visita, que suele resultar intensa, desde SIEMA ( www.siema.es; o Proyecto Siema en facebook) de quien depende este blog Madrid con encanto, solemos recomendar la visita a La Garriga. Un local situado justo enfrente donde podemos reponernos con una bebida  y sabrosas pulgas, hamburguesas, ensaladas, cremas, quesos, hojaldres, foies o butifarras.

Maribel Piqueras