Síguenos por correo electrónico

lunes, 10 de octubre de 2016

Convento y hospital de La Latina

Hoy queremos detenernos en el Hospital de La Latina, monumento importante que dió nombre a todo un barrio de Madrid. Para ello habría que recordar primero quién fue la mujer conocida como la Latina, Beatriz Galindo. Beatriz nació en 1475 en Salamanca y murió en 1534 dentro de los muros de este hospital que ella misma había fundado. Aunque desde pequeña había mostrado interés por la vocación religiosa, su padre la obligó a realizar estudios humanísticos. Y con sólo 15 años traducía y hablaba latín y griego perfectamente. Mujer muy adelantada a su época. Con 21 años llegó a la corte y la reina Isabel se fijó en sus dotes para el latín, nombrándola su camarera, además de preceptora para esta lengua a ella misma y a sus hijos. El latín era, en el s.XV, muy importante para las relaciones internacionales, ya que no sólo era el lenguaje oficial en la iglesia, sino que se utilizaba en los documentos diplomáticos. De ahí la importancia que tenía la reina Isabel, la Católica, en conocerlo en profundidad y formar bien a sus hijos en esta materia. Aunque no conservamos obras suyas, sabemos que escribió poesía y comentarios a los clásicos, sobre todo a Aristóteles. Con la reina entabló una gran amistad. Se casó en 1491 con Francisco Ramírez, viudo, que era secretario del rey Fernando, y un gran militar. Con él tuvo dos hijos.

Retrato de Beatriz Galindo que aparece en su monumento
funerario ( Wikipedia)

En el testamento del propio Francisco Ramírez aparece ya nombrado el convento para las franciscanas concepcionistas. Incluso el Papa Alejandro (7-10-1500) publicó una bula por la que se concedían privilegios a los ministros e indulgencias a quienes muriesen en él. Pero por problemas económicos y ,también ,de disputas con los privilegios que tenían los franciscanos en este área, tardaría tiempo en construirse. El rey Fernando resolvería el problema escribiendo a unos y a otros, tanto al Papa, como al superior de los franciscanos. A pesar de la inscripción de la fachada, donde se podía leer: "Este hospital es de la Concepción de la Madre de Dios, que fundaron Francisco Ramírez y Beatriz Galindo, su muger, año de 1507", la verdad es que no se empezó a utilizar el convento hasta 1512. Era un gran conjunto, que incluía convento y hospital, utilizándose la iglesia del hospital como capilla del convento. Estaba pensado para 12 personas pobres, hombres y mujeres al principio, aunque luego sería utilizado sólo por hombres. Atendido por 5 beatas mayores de 40 años, un médico, un cirujano, un boticario y un despensero. La botica llegó a tener gran fama. También mantenían aparte una sección para atender a 6 sacerdotes o gente más pudientes. 

Hospital de la Latina 1890
( Foto urbancidades wordpress)

El mozárabe Maese Hazán lo edificó en estilo gótico flamígero, con muchos elementos mudéjares. La fachada se enmarcaba en un alfiz árabe, con festones a los lados de cordones franciscanos. Debajo de la ventana enrejada se esculpió el abrazo de S. Joaquín y Sta. Ana, padres de la Virgen, ante la puerta dorada del templo de Jerusalén. Al mismo nivel que ese grupo escultórico, aparecían las esculturas de un fraile franciscano y de un salvaje. Debajo de ellos los escudos de los fundadores. Esta fachada se puede contemplar hoy día en el jardín frente a la Escuela de Arquitectura en Madrid.  El interior no desmerecía, ya que la influencia de Beatriz Galindo hizo que la iglesia y convento fueran decorados por los mejores artistas que trabajaban en la corte, como el genial Pedro Berruguete, quien realizó para la capilla la "Virgen de la Leche". Los sepulcros de los fundadores, tallados en alabastro por un discípulo de Fancelli, se situaban en el presbiterio de la iglesia. Se tallaron los frentes y laterales en estilo plateresco. El de Francisco Ramírez no incluía su cuerpo, que se perdió en la guerra de 1501 contra los moriscos. Pero Beatriz sí que fué enterrada ahí en 1534. Hoy en día estos monumentos funerarios se pueden contemplar en el cercano Museo de San Isidro. El cuerpo incorrupto de Beatriz Galindo se trasladó bajo el coro alto de la iglesia actual del convento que tienen en el Goloso.La escalera plateresca, labrada  en piedra caliza, del convento está hoy en el edificio que la Casa de los Lujanes o Academia de Ciencias Morales y Política, situada en la Plaza de la Villa. 

Monumentos funerarios de Francisco Ramírez y Beatriz 
Galindo (Foto Pasión por Madrid)

Virgen de la leche, de Pedro Berruguete. Obsérvese el 
techo mudejar (Museo del Prado)

Escalera del convento (Una ventana desde Madrid)

Se estarán preguntando por qué se desperdigó todo este patrimonio. El motivo es la ampliación de la calle Toledo en 1904, lo que llevó al derribo del antiguo hospital y convento de La Latina. En sus orígenes, como se aprecia en el plano de Texeira, ocupaba una enorme extensión, prácticamente toda la manzana, con una fachada a la calle Toledo y otra por la plaza de la Cebada. Pero esta fundación pasó por muchas vicisitudes. Con la Guerra de Sucesión tuvo que cerrar en 1718 por falta de fondos. Durante la Guerra de Independencia fue hospital militar, pero en 1810 José Bonaparte decretó su extinción. En 1899 dejó de admitir enfermos el hospital, mientras que el convento se trasladaría entre las calles Velázquez y Lista y, más tarde al Goloso. El arquitecto Bautista Lázaro construyó entre 1904-1907 un pequeño convento para las monjas franciscanas concepcionistas y casas alrededor. Lo hizo en estilo neomudejar. Del convento se destaca la iglesia, con su estrecha fachada en alto, trabajada en ladrillo y piedra, y rematada por la hornacina con la Virgen. Alfíz árabe, cornisas con decoración geométrica mudejar. El convento presenta dos entradas, una por la capilla y otra en el extremo derecho y se extiende por detrás. Las ventanas enrejadas pertenecen  a la residencia de las monjas. Mientras que en el medio destacan los pisos y fachada de los famosos Caramelos Paco

Hospital Latina en el plano de Texeira

Fachada de la iglesia del convento en la 
actualidad (Foto SIEMA)

Convento Latina actualmente (Foto SIEMA)

En la calle Toledo 55, Francisco Moreno redondo fundó en 1934 un negocio de ultramarinos, siendo un poco después, en 1936 la primera tienda de Madrid dedicada en exclusiva a vender caramelos y bombones. Incluso hoy su escaparate llama la atención por la gran cantidad y variedad de caramelos que tiene. Ampliando negocio a todo tipo de chuches, adornos de fiestas y disfraces. Por supuesto, modernizándose con venta on line, etc...Echen un ojo a su página http://www.caramelospaco.com/default.aspx#. Nos vemos próximamente. Esteremos encantados de contactar con vosotros como hasta ahora y que nos sigan en las visitas o en las redes.

Maribel Piqueras

Fachada de Caramelos Paco, pegada al convento
(Diógenes pop)

Colorido mostrador de Caramelos Paco
(Viaje Diario)