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jueves, 2 de marzo de 2017

Real Fábrica de Tapices

Una de las reales fábricas que se asientan en Madrid y de la que tenemos que estar muy orgullosos como madrileños es la Real Fábrica de Tapices. Intentaré adentraros en su apasionante historia hasta nuestros días. En la capital existía ya una Casa de Tapicería de Su Majestad desde finales del s XVI. Las Cortes de 1596 aceptaron que el maestro tapicero, Pedro Gutierrez, instalara unos telares junto al Colegio de Sta. Isabel, en esos terrenos pertenecientes a la Corona y, así, aprovechaba para enseñar a las niñas de Sta. Isabel. Ahí fabricaban tapices españoles y es el ambiente de esos telares de Sta. Isabel el que Velázquez nos transmitió en el cuadro de "Las hilanderas". Esta fábrica de Sta. Isabel mantuvo los telares de alto lizo (urdimbre tendida verticalmente) hasta que se reunificó con los de bajo lizo en 1744.

Las Hilanderas de Velázquez (Museo del Prado)

Conjunto del Monasterio de Sta. Isabel, con el colegio al fondo
(Foto SIEMA)

Escudo y puerta de entrada al Colegio de Sta. Isabel
(foto SIEMA)

Tanto la monarquía española, como las grandes casas nobiliarias, preferían importar tapices de producción flamenca, de mucha mayor calidad. Pero, tras la Guerra de Sucesión y la firma del Tratado de Utrech, perderíamos los Paises Bajos y toda relación con sus fábricas de tapices. Al no poder recurrir la monarquía los centros de producción flamencos se decidió poner en funcionamiento una manufactura real propia, semejante a las que existían en Flandes o Francia y, no como la de Sta. Isabel. Entonces, Felipe V mandó venir desde Amberes a una familia entera de tejedores, los Van Der Gotten. Jacobo Van Der Gotten, el viejo, organizó en Madrid, en 1721, la Real Fábrica de Tapices de Sta. Bárbara. Se llamaba así porque estaba situada junto a la Puerta de Sta. Bárbara, cerca de la actual  Plaza de Sta. Bárbara y la calle Sagasta. Jacobo padre murió pronto y le sucedieron sus hijos, y así se iba sucediendo ese apellido en la dirección de la real fábrica. Al extinguirse los Van Der Gotten, entró la familia de los Stuyck en 1786 hasta hoy sigue habiendo herederos con ese apellido.

Antigua Fábrica de Tapices de Sta. Bárbara
(grabado s XIX)

En la Real Fábrica, al principio, siguieron copiando modelos flamencos, a cargo de pintores italianos o franceses: procaccini, House, Anglois, Giaquinto. Con Fernando VI la R. Fábrica de Tapices ya tenía mucha fama. En ella se tejieron muchas piezas de oro y seda para el nuevo Palacio Real de Madrid, a la vez que se podían reparar las piezas distribuidas por los reales sitios. Carlos III colocó a Mengs como Director Artístico y durante su reinado la Real Fábrica evolucionó hacia una mejor tecnología y una temática más innovadora con Bayeu y jóvenes artistas como José del Castillo, Goya, Ginés de Aguirre o Maella. Se abandonaron las escenas flamencas de género o bodegones, para realizar temas más castizos: verbenas, paseos por las renovadas zonas de Madrid, oficios artesanos, escenas de caza en nuestros bosques. Tapices que pasaron a decorar los palacios de invierno de la monarquía, como El Pardo, El Escorial o el propio Madrid.
Tapices de la R. Fábrica que decoran el Comedor de gala
del Palacio de los Borbones en El Escorial ( Patrimonio Nacional)

"El cacharrero" Cartón para tapiz de Goya
(wikiart)

Durante el s XIX la antigua fábrica de Sta. Bárbara (esa de dimensiones pequeñas y las dos torres del grabado antiguo) pasó por muchas vicisitudes. El crecimiento urbano del Ensanche madrileño, a raíz de la aprobación del Plan Castro y, sobre todo, tras la época de prosperidad de la restauración monárquica, hizo que se tuviera que trasladar a las afueras, a la zona conocida como " la huerta o el olivar de Atocha", zona no residencial  donde se disponía de mayor espacio y abastecimientos de agua. Se derribó la fábrica antigua para hacer esas nuevas calles y edificaciones del Ensanche, como el Barrio de Almagro, por ejemplo. El arquitecto mayor de palacio, José Segundo de Lema, dirigió la construcción del nuevo edificio entre 1884-1889 en la actual calle Fuenterrabia nº 2. Se fué ampliando con más depósitos, talleres, almacenes, oficinas de la administración, viviendas, etc....En realidad ocupa toda la manzana y tiene cuatro frentes: Fuenterrabia, Julián Gayarre, Vandergoten y Andrés Torrejón. Desde 1996 es Fundación Privada, declarada en el 2006 Bien de Interés Cultural. 

R. Fábrica de Tapices. Puerta de entrada actual.
(Foto SIEMA)

Escalera de entrada por el jardín a la R. Fábrica
(Foto SIEMA)

Nave principal que da a la calle Fuenterrabia
(Foto SIEMA)

Fachada principal
(Foto SIEMA)

Detalle de muros y ventanas
(Foto SIEMA)

El edificio consta de una gran nave alargada y dos, más pequeñas, laterales. En la parte de la derecha, entrando por la puerta principal, se sitúan los talleres, almacenes de lanas y demás material, talleres de restauración, etc,,El ala de la izquierda se usa para eventos de la empresa El Puchero de Plata. El estilo de la edificación recuerda al neomudejar, tan de moda a fines del s.XIX: muros de mampostería horizontales, entre paredes de ladrillos. La separación de las plantas y la decoración de la parte alta de esas grandes ventanas de edificio industrial se realiza por medio de motivos geométricos con ladrillos. Un gran zócalo de granito y dinteles de granito enmarcan la puerta principal, donde se puede leer la inscripción de Real Fábrica de Tapices. Esta puerta es la entrada actual, aunque originalmente la entrada se hacía por medio de unas escaleras en el jardín.

Vista lateral con los muros bajos que separan el jardín
(Foto SIEMA)

Jardín y entrada original de los empleados, que hoy queda en 
la parte de atrás (Foto SIEMA)

Chimenea original de la R. Fábrica de 
Tapices (Foto SIEMA)

Muros con sujecciones de hierro (Foto SIEMA)

Vista del jardín de la fábrica(Foto SIEMA)

Desde el exterior se puede ver el frondoso jardín y sus recortes de boj y diferentes especies de árboles. Antiguamente se situaban aquí los lavaderos y secaderos, pero hoy en día se lava en modernas piscinas y tienen también secaderos al interior con nueva tecnología. Incluso observamos una de las pocas chimeneas del s XIX que se ven por Madrid. Cuando entras a la fábrica te recibe una alfombra azul con las iniciales de la R. Fábrica de Tapices de Sta. Bárbara. Subiendo las escaleras y, bajo una preciosa lámpara de cristal de la Granja encontramos un pequeño vestívulo que también hace las veces de recepción de las visitas. En ese pasillo se muestran tapices importantes de colecciones antiguas y se explica como en el tapiz hay un tema central y un borde u "orillo" donde va la cenefa y la firma: B B, por ejemplo, es Bruselas Brabante, el del "Martirio de San Esteban". Se ven en vitrinas instrumentos antiguos y, al lado de un oleo de Goya se ve su correspondiente carton para tápiz. Es muy interesante conocer cómo se pasa de óleo al tapiz. Como se van dando en franjas los colores, para hacer mejor el cambio de tonos con las lanas o sedas, etc..

Símbolo en la alfombra de la entrada
(Foto SIEMA)

Entrada a la fábrica con parte del grupo de Siema
(Foto SIEMA)

Ruecas e instrumentos para hacer madejas, junto a tapices
(Real Fábrica de Tapices)
Trabajando en los telares (Foto ABC)

Talleres de restauración (Foto RTVE)

¡ Qué maravilla la visita realizada por sus interiores! ¡ Cómo se siguen usando los telares del s XVIII de madera! Explican de manera muy clara cómo es la labor de tejer un tápiz, las diferencias entre nudo español ( en el que se coje primero una fila y luego otra y es mucho más lento y más caro) a la del nudo turco, donde se cogen las dos filas de hilo a la vez y se tarda menos. Hace tiempo hubo talleres en la R. Fábrica para formar alumnos. Muchos de ellos están ahora trabajando en los telares: trabajo artesanal, minucioso, donde te dejas la espalda y la vista, pero que da un resultado exquisito. Viven de encargos, de Patrimonio Nacional y de instituciones, como el Gobierno de Sajonia, para la decoración de uno de los palacios que destruyeron en Dresde los bombardeos aliados de la segunda guerra mundial.Da gusto ver los diferentes materiales de seda, lanas, hilos de oro y plata,  linos o algodón para urdimbres. También es importante recorrer la sala de restauración y la sala para hacer reposteros. Con la técnica del tápiz se cubren paredes o suelos. 

Detalle del almacén de lanas de la parte superior (Foto El País)

En la Fundación actual forman parte la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, pero las subvenciones no son suficientes para mantener este trabajo y este edificio de nuestro patrimonio. Desde aquí hago un llamamiento en su favor, y animo a realizar visitas a la Real Fábrica. Está muy revalorizada internacionalmente, pero nosotros, los españoles, no nos damos cuenta del valor de la historia, el patrimonio y nuestra cultura. No podemos permitirnos que se arruine una institución de este tipo. Para facilitar las cosas, alquilan parte del edificio a la empresa de eventos El Puchero de Plata, que es la que organiza bodas, convenciones, presentaciones, etc...en el ala izquierda. Utilizando preciosas salas de altos techos donde se exponen tapices y otras salas de diferente tamaño para comedores o reuniones (con atractivos nombres como Sala Goya, Sala Bayeu, Sala Mengs). Así como el jardín. Os dejo unas fotos de su página web para ilustraros. Creo que resulta muy bien todo lo que hacen.

Maribel Piqueras

Evento en una amplia sala de la R. Fábrica ( Puchero de Plata)

Furgo del Puchero de Plata aparcada en el lugar
(Foto SIEMA)








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