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lunes, 22 de mayo de 2017

Jardín de la Isla en Aranjuez

El Jardín de la Isla de Aranjuez, junto al Palacio del real sitio, es uno de los jardines más completos y sorprendentes de la España de los Austrias, donde se combinan diferentes influencias: hispánicas, flamencas e italianas. Presenta una forma triangular, como una isla rodeada de agua, ya que se realizó aprovechando un meandro del propio Tajo y el canal llamado de la Ría.Ya existía un jardín en tiempos de los Reyes Católicos, que incluso llegaron a construir un dique. Pero la intervención mayor se la debemos a los jardineros e ingenieros del rey Felipe II. En 1561, sobre un trazado de Juan Bautista de Toledo, el flamenco Holbecq  diseñó una calle estrecha con emparrados y celosías de madera formando una galería. Entre tramo y tramo de la galería se espaciaba en pequeñas plazoletas más soleadas donde se colocaba una pequeña fuente con alusiones mitológicas. En este punto intervino el italiano Jerónimo de Algora. Había también influencia del jardín hispánico en los laterales de la galería, con recortes de boj geométricos. Incluso influencias árabes en las fuentes a ras del suelo. Como a Felipe II le relajaba su afición a las flores, no faltaban aquí esos cuadros bajos de flores, especialmente rosales. Felipe III y, sobre todo, Felipe IV, lo engrandecieron con figuras escultóricas y otro tipo de fuentes. Con los Borbones desaparecieron los cerramientos de la galería y se construyeron fuertes muros de contención y la ampliación de la isleta (1751-57). El arquitecto Bonavía construyó los diferentes puentes que lo enlazaban con el parterre y el palacio. 

Plano del Jardín de la Isla, con todas las fuentes alienadas
en la galería. 

Como se aprecia en el plano, al Jardín de la Isla se accede por el Parterre mediante un bonito puente que permite una perspectiva lateral de la ría y palacio. Detrás de la Fuente de la Boticaria ( llamada así por el pueblo porque el surtidor de agua parece una jeringa) estaría el llamado "Salón de los Reyes Católicos", con grandes plátanos alineados  y donde hubo un famoso cenador. Tras la Fuente de Hércules e Hidra accederíamos a la famosa galería de Felipe II en otros tiempos. Es una fuente del s XVII, en la que en un estanque ochavado se levanta la escultura de Hércules luchando con el monstruo de varias cabezas conocido como Hidra. Alrededor del estanque José de Villareal sustituyó la fuente de Diana de Felipe II por esos ocho pedestales con otras tantas figuras mitológicas.

Puente sobre la ría para comunicar el Parterre con la Isla
(Foto SIEMA)

Cascada junto al Jardín de la Isla. A la izda el Salón de los 
Reyes Católicos y los plátanos (Foto SIEMA)

Fuente de la Boticaria (Foto SIEMA)

Hércules e Hidra (Foto SIEMA)


Después recorreríamos la Fuente de Apolo, con la figura de Miguel Angel Maccherino (s. XVII). La fuente baja llamada de las Horas, de inspiración hispano-árabe, porque el chorro iba marcando las horas según la posición del sol (s XVI). Creo que la de las Arpías o el Niño de la espina es la más famosa de esta jardín y a la que más publicidad se le da. Esculpida por Giuliano della Porta, es un vaciado de una imagen helenística del S IV, que se trajo Velázquez durante un viaje a Roma. Tiene una actitud muy natural del niño quitándose al espina del pié. Se la conoce también como de las arpías, por las imágenes de pájaros con cabeza de mujer en columnas situadas en las cuatro esquinas. Como casi todas las plazas de la galería, los grupos de columnas de las esquinas y las bancadas de piedra fueron diseñadas en el s XVIII por Sabatini.

Fuente de las arpías ( Foto SIEMA)

Fuente de Apolo (Foto SIEMA)

Después de las arpías o Niño de la espina continuamos por la galería y pasamos a la plazoleta de la Fuente de Venus, también llamada de D. Juan de Austria, por que la gran taza de mármol se dice que formó parte del botín de la batalla de Lepanto. Con la curiosa Fuente de Baco, donde aparece en los alto un gordito y expresivo dios Baco de bronce se finalizaría el recorrido de la llamada galería. Siempre las esculturas siguen un programa iconografico de enaltecer la monarquia: Hercules en la fuerza de Hispania, luego estarian otras virtudes de la monarquia hispana, como la belleza, la sabiduria, el poder nautico representado por Neptuno, la riqueza de la tierra o Ceres, el comercio, etc

Fuente de Venus (Foto SIEMA)

Fuente de Baco (Foto SIEMA)

Si cogemos un camino a la izquierda de esta fuente de Baco llegaríamos a la ampliación de la Isleta y a una fuente de Neptuno. En realidad mucha fuente para tan poca escultura de  bronce. El grupo de Neptuno ocupa la parte central. El resto serían los pequeños conjuntos de bronce que representan a Ceres, Cibeles y Juno. Se los encargó Velázquez a Alessandro Algardi y llegaron desde el Alcázar Austria hasta Aranjuez. No podemos dejar a un lado el mirador, la bonita pajarera o el cenador. Para volver a salir por la cascada de las castañuelas siempre repleta de patos. Un disfrute de visitas en primavera realizadas por SIEMA Matritensis www.siema.es  que espero os gusten tanto como a nosotros. 

Maribel Piqueras

Paseos laterales con sus fuentes bajas y jardin español
FOTO SIEMA

Fuente de Neptuno. SIEMA



domingo, 14 de mayo de 2017

Ermita y fuente de San Isidro

Cuenta la historia y tradición de Madrid que estando trabajando San Isidro en los campos de su señor, habiendo pasado por una gran sequía, decidió tocar con la vara el suelo, saliendo agua de ese punto. San Isidro falleció en 1170 y desde siempre existió ahí un manantial con fama de milagroso. Hasta tal punto que la Emperatriz Isabel, mujer de Carlos V, hizo traer agua de esa fuente para su hijo, el futuro Felipe II, enfermo de extrema gravedad en 1528. Como el niño sanó inmediatamente, la Emperatriz mandó construir en ese mismo lugar del manantial una pequeña ermita dedicada al santo. Tal como relata la inscripción superior de la fachada de la ermita actual.

San Isidro en oración, de Bartolomé Gonzalez, s XVII.
Museo de Historia de Madrid (Foto SIEMA)

Fachada principal de la ermita con la inscripción 
(Foto SIEMA)

En el Paseo de la Ermita del Santo nº 78 podemos visitar la ermita actual, que ha pasado por varias fases en su construcción y que tiene un horario muy reducido de visitas a diario. Pasando un siglo de la canonización del santo en 1622, es decir, en 1725, durante el reinado del primer Borbón, se edificó esta ermita de estilo neoclásico, con planta de una sola nave con cúpula y linterna. Un gran soportal con arco central y dos entradas adinteladas a los lados nos reciben. Entre los huecos pilastras y cuatro columnas dóricas. Después el friso con la citada inscripción y la espadaña con la hornacina del santo, rematada en frontón triangular. 

Vista lateral de la Ermita del Santo en la fiesta de 
su patrón (Foto SIEMA)

Los acontecimientos históricos le afectaron al igual que al entorno. Durante siglos fueron famosas las fiestas y romerías en la pradera de San Isidro, tal como reflejó Goya. Incluso actualmente se sigue con ese ambiente festivo tan popular en torno al 15 de Mayo, festividad de San Isidro. En 1811, D. Baltasar de Zúñiga edificó junto a ella el cementerio. Como la Guerra Civil provocó enormes destrozos en su interior, toda la decoración actual pertenece al trabajo que realizó Enrique Cuartero en 1941. Como, por ejemplo, el retablo del altar mayor, donde representa a San Isidro obrando el milagro de la fuente con el sr Vargas arrodillado a sus pies. Las tallas laterales son de S. Isidro y Sta. María de la Cabeza. La decoración neobarroca contrasta con el estilo neoclásico de la arquitectura anterior.

La Pradera de San Isidro, de Goya

Curiosidades de la Feria de San Isidro (Foto SIEMA)

Ambiente actual en la pradera (Foto SIEMA)

Interior de la ermita del santo con los retablos de 
estilo neobarroco (Foto SIEMA)

Retablo de San Andrés en la Ermita del Santo
(Foto SIEMA)


Junto al muro de la derecha de la ermita hoy se puede contemplar la fuente. En la visita realizada a la fuente y al lugar por los jueces apostólicos que, durante el proceso de canonización, necesitaban comprobar como corría agua de una fuente, la cual "testificaban los testigos de la información que con sus aguas fueron sanados y sanan de diversas enfermedades". Durante el siglo XVIII se copió el cuadro de Carreño de Miranda (actualmente perdido) en el relieve que aparece en lo alto de la fuente.

Fuente  (Foto SIEMA)

Fuente del agua milagrosa con la leyenda 
(Foto SIEMA)

Cola para beber de la fuente en la festividad de San Isidro
(Foto SIEMA)

Para saber más de San Isidro y de su época recomendamos visitar el renovado Museo de San Isidro o de los Orígenes de Madrid. Ver más en http://madridconencanto-siema.blogspot.com.es/2016/05/museo-de-san-isidro-o-de-los-origenes.html

Maribel Piqueras